UNA PRÁCTICA SISTEMÁTICA

EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES EN EL EJE CAFETERO (2006 – 2008)

El presente caso requiere que se exponga como un grupo de hechos, acciones militares y actuaciones judiciales complejas, intercaladas y complementarias. Precisamente, una de las estrategias ejecutadas por dhColombia fue abandonar en el litigio la concepción del caso aislado, para proponer en su lugar a los fiscales una estrategia de conexidad y búsqueda de pruebas en diferentes procesos. Lo anterior para centrar los esfuerzos en recolectar información sobre hechos que pudieran evidenciar patrones criminales, identificar la totalidad de las estructuras responsables, realizar un análisis relacional entre hechos y procesos y llevar a juicio a oficiales superiores del Ejército responsables de un fenómeno de criminalidad de Estado donde la masividad era la regla, pero el procesamiento penal no iba en el mismo sentido.

Pese a que un solo hecho, o mejor la fotografía de un cuerpo presentado como muerto en combate, puede resumir completamente los elementos para establecer que se trata de una ejecución extrajudicial, para lograr resultados en materia de rendición de cuentas frente a todos los responsables es necesario que el caso sea una compilación de hechos, situaciones, archivos, procesos judiciales y el análisis que oriente las necesidades probatorias, permitiendo exponer a la sociedad y a las familias una respuesta más elaborada de lo ocurrido, materializando así el derecho a la verdad.

Se presenta un primer nivel conformado por tres hechos donde se produjeron homicidios múltiples ocurridos en área rural de la ciudad de Manizales, procesos penales a los que dhColombia fue ingresando progresivamente y que dan cuenta de la existencia de este fenómeno en una región que se negaba a reconocer que ocurrían “falsos positivos”. Se trata de crímenes que fueron realizados por los mandos e integrantes del batallón de contraguerrilla No. 57 “Mártires de Puerres” (en adelante, BCG57). La estrategia probatoria desplegada permitió vincular o apreciar la permanencia y expansión de la práctica en un segundo nivel, el de la responsabilidad de quienes ejercían el mando y/o control operacional en la VIII Brigada y la Tercera División, lo que incluía un despliegue territorial y mando sobre unidades más allá al batallón referido; para finalmente llegar a un tercer nivel contenido en el proceso penal contra el comandante de esta fuerza. La pretensión en tal sentido en el litigio y elaboración del presente documento ha sido evidenciar, desde un caso que en su construcción adquirió el carácter de paradigmático, la estructura y funcionamiento de la práctica sistemática de ejecuciones extrajudiciales.